La Ventanita.net
 
    La Ventanita del Humor     La Ventanita Sexy     Los Foros de La Ventanita     Libro de Visitas     Juegos    
 Madrid, martes 17 de octubre de 2017 No hay luna como la de Enero ni amor como el primero 
 
 
CHISTES
Abogados
Animales
Argentinos
Borrachos
Catalanes
Consultores
Cornudos
Cortos
Doctores
El telón
Esposos
Feministas
General
Gallegos
Informáticos
Jaimito
Machistas
Mamá mamá
Maricas
Mexicanos
Microsoft
Picantes
Real Madrid
Religiosos
Rubias
Suegras
Tontos
Trabajo
Vascos
ZP

Enlázanos







Chistes varios

Funcionarios de Correos
Votos: 2.059   Lecturas: 21.388

Había un hombre que trabajaba en la oficina de correos, cuyo trabajo era procesar las cartas que traían la dirección ilegible.

Un día llegó a sus manos una carta que traía escritura temblorosa y que iba dirigida a Dios, pero no tenia dirección alguna. Como esa carta no iba a ir a ningún lado, decidió abrirla para ver de qué se trataba. La carta decía así:

Querido Dios: Soy una viuda de 84 años que vive de una pequeña pensión. Ayer alguien me robó el monedero, que tenía 600 euros. Era lo que me quedaba para el mes, y ahora voy a tener que esperar hasta el mes que viene. No sé qué hacer.

El próximo domingo es Navidad y había invitado a dos amigas mías a cenar, pero sin dinero, no tendré qué ofrecerles; no tengo ni comida para mí. No tengo familia y eres todo lo que tengo, mi única esperanza. ¿Me podrías ayudar? ¡Por favor!

Sinceramente, María.


Fue tal el impacto que la carta causó al empleado postal, que éste decidió mostrarla a sus compañeros de trabajo. Todos quedaron sorprendidos, y comenzaron a buscar en sus bolsos y carteras. Al final de la tarde habían hecho una colecta de 520 euros. Los guardaron en un sobre y lo mandaron a la dirección de María.

Esa tarde, todos los empleados que cooperaron sintieron un rico calorcito en el ambiente y una sensación de satisfacción que no experimentaban desde hacía mucho tiempo, sabiendo lo que habían hecho por María y sus amigas.

Llegó la Navidad y, como vino, se fue. Algunos días después de la Navidad, llegó a la oficina de correos otra carta de María. La reconocieron inmediatamente por la escritura y porque iba dirigida a Dios. La abrieron y todos, con curiosidad, leyeron lo que decía:

Querido Dios: Con lágrimas en mis ojos y con todo el agradecimiento de mi corazón te escribo estas líneas para decirte que mis amigas y yo hemos pasado una de las mejores Navidades de mi vida. Y todo por tu maravilloso regalo. Debes saber que siempre hemos sido fieles a tus mandamientos. Tal vez esa sea la razón de tu benevolencia con nosotras.

¡Gracias, Dios!

Por cierto, faltaban 80 euros. Seguramente se los quedaron esos hijoputas de Correos...



Compartir  

Volver Volver     Imprimir     Enviar chiste     Votar!  


¡Pronto!! Su publicidad aquí

39 usuarios activos
430 visitantes hoy
610 páginas hoy

Buscachistes
Ley de Murphy hoy
Los gastos aumentan para adaptarse a los ingresos
Webs amigas
 
Chica Chic.es - La chica más chic de la Red

             Términos y Condiciones de Uso (LSSI)            © La Ventanita.net           Infortelecom Hosting
eXTReMe Tracker