Un hombre ya en su lecho de muerte le dice a su esposa:
- Mi amor, antes de irme quiero confesarte algo... te he sido infiel con tu mejor amiga.
- Ya lo sabia - dijo ella. Asombrado el hombre pregunta:
- ¿En verdad que lo sabías?
- Claro, ¿por qué crees que te he envenenado?
La otra cola es más rápida. Si cambia de cola, la que acaba de dejar empezará a avanzar más deprisa que la nueva. Si vuelve a la primera, lo único que conseguirá es que se produzca un tumulto y todo el mundo se mosquee con usted